Colombia históricamente ha sido uno de los países más violentos del mundo. La violencia en sus múltiples manifestaciones, ha afectado varios sectores de la dinámica nacional, regional y local. Hoy en día, un sin número de familias colombianas enfrentan el dolor del conflicto violento, sin ver caminos claros de esperanza y de paz.
Sin embargo en medio de la complejidad de la realidad de nuestro país, del llanto, la miseria, el hambre y la injusticia, muchas comunidades han sentido el llamado a la solidaridad para con sus semejantes.
Personas, iglesias e instituciones eclesiales han estado en jornadas de discernimiento frente a ese llamado de solidaridad, el llamado que una vez más Jesucristo les hace para que busquen respuestas al dolor que padecen, al clamor de un pueblo sufriente, y a la necesidad de un mensaje y accionar que sean alternativas esperanzadoras.
Es así como nace la visión de Santuarios de Paz como una propuesta de reflexión y acción, de y para las iglesias.
¿POR QUE ESTA VISION?
Jesucristo ha mostrado al mundo su evangelio de paz, y lo hemos entendido como alternativa cristiana a la violencia. Es así como hemos sido llamados a tener “no una vida heroica apropiada para hombres y mujeres fuertes, sino una comunidad de hermanos en que hombres y mujeres den testimonio al Señor cuyo Espíritu vive en su medio a través de la vida compartida, el perdón y la reconciliación mutuos, la corrección fraterna y la disposición gozosa a compartir las cargas de los demás. Es la comunidad que se define en términos de aquellos que ponen sus vidas unos por otros (1 Juan 3:16).”[1]
Este llamado a ser semilleros de alternativa cristiana a la violencia que vive el país implica presentar a Jesucristo como el mediador de un nuevo pacto para los colombianos y colombianas, y desde ahí desarrollar y poner al servicio de los demás los dones, talentos y ministerios que hemos heredado de nuestros antepasados en la fe.
Estos semilleros los denominamos Santuarios de Paz, como espacio fraterno para el pueblo que gime y clama consolación, perdón y restauración, que reclama sanidad y la gran posibilidad de crecer juntos en la paz del Señor.
QUE ES UN SANTUARIO DE PAZ
En el Antiguo Testamento se designó el Templo, y algunas ciudades, como refugios donde personas perseguidas podrían ser protegidas de la muerte, y lugares donde poder recibir consolación y ánimo. En la historia del Cristianismo hay ejemplos en donde se ha puesto en práctica esta idea. Impartimos la visión de lo que puede ser un Santuario de Paz en Colombia:
Es un pueblo que lleno del Espíritu Santo y en ejercicio de sus dones, talentos y ministerios acoge a personas afectadas por la guerra material y espiritual que se vive en nuestro país, afirmándoles en el evangelio pacificador del Señor Jesucristo, buscando su recuperación personal, familiar, espiritual y social, y la salvación integral en Dios.
Es un mensaje de noviolencia que discierne los tiempos desde el Evangelio y hace un llamado al arrepentimiento del Reino; forma a las personas para la vida pacífica y reconciliada, forma para la transformación noviolenta de conflictos, promueve la objeción de conciencia a la formación y práctica armada, y reconstruye el tejido social de nuestro país a partir de estos presupuestos.
Es un espacio físico o territorio de paz que se anuncia públicamente como tal y exige respeto de toda violación por la fuerza. Posibilita encuentros cara a cara entre oponentes, debates y discusiones públicos, momentos de oración y reflexión donde todas las personas que lo deseen se puedan sentir seguras y protegidas; es un refugio para personas perseguidas por sus convicciones o afectadas por la violencia y la injusticia. Es un sitio de protección al amparo de la comunidad de fe.
Queremos aprovechar positivamente la presencia que la iglesia y sus instituciones tienen en el mundo y juntos discernir ante Dios y como iglesia lo que significa ser Santuario de Paz. Aquí presentamos algunas posibles líneas de acción para hermanos y hermanas fuera de Colombia:
· Ofrecer el culto dominical por los colombianos y colombianas y tener períodos de ayuno y oración.
· Realizar ofrendas especiales y movilizar recursos para el trabajo de paz desde la noviolencia que adelantan las iglesias e instituciones eclesiales en Colombia. (IICor 8,9)
· Patrocinar y promover intercambios y relaciones de solidaridad entre personas de los dos países, para ampliar el relacionamiento entre sus iglesias locales. (Hechos16:9; IJuan 4:11-12)
· Organizar grupos de amigos del proceso de paz en Colombia e iniciar una reflexión en las iglesias u otros espacios eclesiales con miras a generar la hermandad entre estas, entre jóvenes, mujeres, refugiados, afectados por la guerra de diferentes países y entre otros grupos que apoyen el proceso de paz en Colombia (Pr.17:17; 2 Timoteo 1:16-17; Mateo 5:9)
· Hacer reuniones para identificar y dar a conocer las distintas dimensiones del conflicto social que enfrenta Colombia y la posible relación con las políticas y la situación social y económica de su país.
· Apoyar acciones de denuncia de injusticias, recogiendo firmas, divulgando comunicados a la opinión pública, presionando a los gobiernos.
· Promover espacios de formación y reflexión, sobre temas como justicia, derechos humanos, perdón, reconciliación y ofrecerse para facilitar encuentros de reconocimiento, reparación y reconciliación entre víctimas y victimarios. (Ro 5:11,2 Cor 5:18-20)
· Brindar cuidado y refugio a personas perseguidas en violación de sus derechos humanos. (Num 35:11-12, Ex 21:13)
· Apoyar con acciones de solidaridad a los jóvenes y demás colombianos que buscan alternativas noviolentas al reclutamiento militar para servir al país. (Mateo 5:38-47)
· Obtener información actualizada y propuesta de acción de organizaciones con servicio de documentación. Apoyar la oficina de su denominación que de testimonio ante su gobierno y buscar su asesoría.
· Compartir esta visión en otros espacios eclesiales y seculares.
· Enviarnos otras ideas de acción que ustedes identifiquen para que podamos compartirlas con otras iglesias.
Centro Cristiano para Justicia, Paz y Acción Noviolenta-Justapaz
Av. Calle 32 No. 14-42
e-mail: justapaz@colnodo.apc.org
Santa Fe de Bogotá, D.C.- Colombia
“SANTUARIOS DE PAZ”,
UNA VISION DE MENSAJE Y ACCION PARA EL PUEBLO DE DIOS
Construcción colectiva de iglesias colombianas y sus instituciones,
guiadas por el Espíritu, para encarnarlo hoy y en el nuevo milenio.
Vivimos tiempos de peligro, y como Cristianos no estamos exentos (Jeremías 45:1-5, Juan 16:33). La invitación es a reconocer que Dios nos ha puesto en Colombia en estos tiempos para ayudar, para traer el mensaje y la acción de salvación (Ester 4:12-14). Nuestro Señor Jesucristo va adelante, y nos invita a seguirle (Hebreos 12:1-3).
La promesa es que el Señor está con nosotros. El Señor ha vencido al mundo (Juan 16:33). La promesa es que “en los últimos días quedará afirmado el monte donde se halla el templo del Señor…ningún pueblo volverá a tomar las armas contra otro…(y) todos vivirán sin temor….” (Miqueas 4)